Y cuando lo tuve todo
encontré nada…
y con la nada fue suficiente.
Sólo un escándalo en vano
cuando logré al sacudir las cadenas oxidadas.
Sólo otra derrota advertida
al perder, frente al espejo,
otra partida de ajedrez.
Me bastó con una larga fila
de tiquetes caducados que adornaban mi pared
junto con otros más, y quizás demasiados,
poemas inconclusos y dibujos sin papel…
¡Niña testaruda,
no tienes remedio!
Que sigues construyendo castillos a la orilla del mar…
Que sigues derrochando la luz en las pupilas
Buscando, en la inmensidad del cielo,
el azul y el blanco de las acuarelas…
Me encantaron las metáforas que usas, una cosa que me parece que no suena bien es "tiquetes caducados" creo que estaría bien que escribas tickets o entradas. De esa estrofa me cuesta encontrarle un significado con el resto, salvo por el final que si lo conecta con las otras.
Tampoco me gustó la palabra tiquete, pero no encontraba otra. Ya pensaré en una.
Abrazos de